La importancia de afilar tus brocas correctamente es imprescindible ya que sin ellas no podrás realizar un buen trabajo y podría perjudicar este mismo y a la vez tu broca, lo cual estarías comprando brocas constantemente, y eso duele en el bolsillo.
Dado así, que debes tener en cuenta que el ángulo de tu broca debe ser normalmente de 180°, sin embargo, si las vas a utilizar en materiales de mayor dureza, estas deben ser más obtusas y en caso de materiales blandos, al revés, es decir más agudas.
Teniendo ya una pequeña base de la importancia de afilar tus brocas, ahora te explicaremos en 3 simples pasos como debes afilar de ellas para obtener un trabajo impecable.
- PLANTILLA Y SANEAR
Lo primero que se debe tener es una plantilla, es mejor que sea de metal, para colocar la broca y tener mayor estabilidad al momento de afilarla. Esto es principalmente para quienes todavía no son unos expertos en afilar brocas y es más como una ayuda.
Ahora bien, para eliminar la zona desgastada debes acercar la broca a la esmeriladora hasta dejarla plana. Esto se debe hacer poco a poco ya que la fricción provoca que la broca se caliente lo cual puede llevar a una quemadura.
- ÁNGULO
Para darle el ángulo perfecto a la punta, esta debe inclinarse en unos 60° e ir alternandola para tener el mismo angulo en ambas caras y de esta forma terminar con una punta cerra y un angulo total de 180°
Recuerda sujetar la plantilla con una mano y la otra la broca o puedes hacerlo sujetando la broca con ambas manos sin embargo siempre se debe tener una estabilidad para la broca.
- CARA OPUESTA AL CORTE
Rebajar la cara opuesta del corte es necesario para que la cara de corte quede levemente superior a ella y con esto finalizamos.
Cuando tu broca se este recalentando puedes enfriarla en agua pero igual siempre debes tener precaución al seguir el proceso.
Recuerda que si no te sale en la primera afilada no importa, es cuestión de practica para volverte un experto! 😀